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`PSICOLOGÍA

Un análisis sencillo de nuestra atención en salud mental, actualmente

Desde mi experiencia y advirtiendo que no soy facultativa en salud mental ni tampoco estudiante reglada, sí quiero señalar que me basaré en la documentación y el academicismo, no tan solo en lo que he vivido muchas veces, sola y acompañada. Será un post sencillo, funtamentado en el conocimiento gnoseológico, básicamente, aun cuando pretendo aportar información valiosa de carácter epistemológico de caracter multidisciplinar y un enfoque un tanto relativista, dada mi escasez de conocimiento desarrollado. Siempre suelo advertir de esta aseveración, que me parece importante, en tanto en cuanto, la recomendación clave, correcta y mas ajustada a la realidad es que un paciente o cliente debe guiarse por su medico de atención primaria, psiquiatra o psicólogo. Este es un blog experimental y, sobre todo, experiencial.

Dicho esto, solo me resta decir, como entradilla, que voy a intentar presentar la información en forma de puntos nodulares, muchos de ellos, sintetizados y también constatando una necesaria jerarquia, según el orden de importancia.

Punto cero: tener en cuenta dos aspectos básicos: la gradualidad y el afrontamiento voluntarioso que no voluntarista. En tercer lugar y rodeando enconadamente a estos dos indicadores, se encuentra la voluntad en la ACEPTACION, cualquiera que sea la disciplina o corriente deontológica que guíe en la recuperación.

No me voy a remitir a las causas o a la etiología, a veces, no es necesario y otras, si. Depende de paciente, y de su terapeuta o psiquiatra, pues cada persona es un mundo y los postulados en las diversas escuelas psicológicas aun cuando puedan presentar puntos comunes de terapia pueden ser también dispares, no incorrectos, ojo. Sin embargo, habrá que adaptar cada necesidad de atención y muchas veces ser referente en dotar de especificidades para cada caso.

1.- Atender al cuadro sintomatológico a través de la entrevista clínica. O, por otra parte, al estudio o autoanálisis en el caso de las personas que ostenten cierto grado de autonomía en su propio autoconocimiento exploratorio, que las hay, es fundamental, vital. Dicho en general, para atajar el problema de raíz o de forma parcial atendiendo a diversos parámetros de curación o paliativos, primero hay que ser capaz de aislar las síntomas, que se representan primordialmente en cuatro estratos de la mente y el cuerpo, intrínsecamente relacionados: fisiología o biología, entroncando con aspectos ligados al genetismo, en segundo lugar la capacidad que se tenga en ese momento en cuanto a la adaptación al entorno o al medio en que uno se desenvuelva, la autoestima o nivel de asunción del propio yo identitario y la forma en que consideramos que nos ven los demás, la propia capa psíquica, formada por personalidad desglosando carácter, tempermento y tipología de la conducta, y por lo demás, un recordatorio de que no solemos vivir aislados del todo en un mundo globalizado y economicista, por tanto, las condiciones sociales de una persona podrán influir en mayor o menos medida a la hora de buscar soluciones ajustadas.

2.- Por norma general y aun cuando coexistan diversas reacciones frente al problema en cuestión o disquisiciones diacríticas que lo envuelvan, se ha observado por parte de muchos facultativos en esta área de salud, la mental y psicológica, que de lo que primero se adolece es de superávit de autoatención o de concienciación, pudiendose darse el caso de la negación del sentimiento o de reconocimiento de enfermedad, buscándose sucedáneos que nada ayudan, ocurre en algunas ocasiones y según qué casos. Tras de esto, solo reafirmarme en que se suelen presentar las llamadas conductas de evitación, lo que se conoce científicamente como transtorno de conducta por evitación, para ser más precisos, como mecanismo de defensa, ante una problema que se percibe como irresolutorio o muy controvertido. El la terapia la que supone un punto de inflexión es la forma en que afrontamos una situación concreta o varias de ellas relacionadas entre sí, con el entorno o con otras personas o figuras de autoridad.

Hay diversas técnicas de afrontamiento, me remitiría y así os lo traslado, por experiencia propia y documental a las derivadas del actual cognitivismo que procede de la conocida escuela de Palo Alto de los cogntivo-conductuales. En concreto a lo que se refiere a las conocidas distorsiones cognitivas, que son múltiples y variadas. Afectando al sujeto de forma unipersonal pero presentan rasgos comunes identificables a nivel terapéutico. Por lo pronto, existen ramas escolásticas o disciplinas diversas, no siempre aunables, aunque ahora se tienda a una investigación multidisciplinar no solo desde la teoría y la praxis, tambien teniendo muy en cuenta la casuística y los estudios de campo o sociológicos para determinar, muchas veces, el grado de expansión en la sociedad del trastorno o bien, porque el médico utiliza este baremo como método de medición estadistico y así fijar mejor la posible terapia, junto a otros indicadores individuales y de dinámica de grupo. Por ejemplo: test conocidos y clásicos, también los proyectvos, preguntas autorrespondedoras, seguimiento en un diario por el terapeuta o por el equipo, etc, habiendo, por lo general, aplicación farmacológica.

3.- Actualmente está muy hipervalorada la tendencia a expresar y cuantificar las emociones, esto último, por parte del facultativo. Forma parte fundamental de la terapia emocional que deviene del pensamiento y de un estimulo-respuesta determinado frente a una situación en el que el paciente o no tiene el suficiente control acerca de lo que percibe o lo ha perdido de forma estructural.

4.- Existe un bifrontismo, muchas veces en contradicción, en función del tipo de trastorno o disfunción emocional o cognitiva, coductual, etc, y se muestra en el hecho de que los transtornos psiquiatricos dependen de la revisión epistemológica basada en el CIE y el DSM, que varían, se desarrollan y modifican sustancialmente o no dependiendo del tiempo o de una época cronológica evolutiva determinada, donde el criterio o criterios se transforman para mejorar tanto la diagnosis como el pronóstico, de otra parte, tenemos los trastornos de tipo clínico que son los más comunes entre la población, por regla general y que no necesitan la inferencia directa de la farmacologia, necesariamente, no obstante, un psicólogo clínico podrá prescribir ansiolíticos aunque no neurolépticos si el caso lo requiere. No siempre están aunados ambos estratos de la terapia en salud mental ni lo suficientemente implantadas las terapias de carácter clínico, pero ahora parece ser que se aboga desde atencion temprana y el servicio nacional de salud, transferidas desde hace tiempo sus competencias a las CCAA, a la integración de la psiquiatría y de la psicología clínica en campos de la atención variados y consignados desde los servicios públicos. Estamos en ello en la actualidad, gracias a la legislación de un nuevo Plan de Atención y prevención integral en salud mental y psicológica, que atañe entre otros muchos aspectos vitales al aumento de psicólogos y psiquiatras por persona, dotación de medios y recursos, una mayor ligazón del papel del psicólogo clínico mayormente vinculado a la psiquiatría y a la pedagogía, no obviando a la docencia y a la población infantil para su inmersión en los planes de trabajo futuros. Pero es otro tema a tratar.

4.- Para enfrentarse al problema desadaptativo, considero, desde mi humilde punto de vista, que la persona afectada debe de iniciar un proceso de autorreconocimiento o de ser capaz de poder reflejar en la realidad pragmática su problema a combatir. Tampoco quiero desgranar los diferentes tipos de escuelas y de terapias, este post desde la sencillez y la generalidad solo pretende hacer un llamamiento a atajar o incidir en el aumento de trastornos cronificados o no, síndromes agudos y la problemática de la consecuencia de que estamos ante una época convulsa y de incertidumbre que ha hecho que los casos se disparen, sobre todo, entre la juventud, o un agravamiento post-pandemico de los que ya se padecían en diversos entornos y lugares proclives que hacen surgir una causalidad más repercutible en personas desfavorecidas o con menores recursos de afrontamiento sistémico y específico, a tenor de su problemática y de su idiosincrasia; no digo que personas con mayor poder adquisitivo sufran menos dentro de los prolegómenos coyunturales pero sí que muchas veces la falta de detección no es tan solo porque haya habido altos índices acumulados de covid, también sabemos que mucha gente no puede pagarse un psicólogo. Por ejemplo. Y esto es real y refleja la practicidad de nuestro sistema en esta materia. Por ello, el gobierno intentará paliar legisladamente esta vicisitud como ya ha manifestado publicamente y en la actividad parlamentaria.

5.- Puedo hablaros de las disciplinas y terapias que yo conozco, desde el Mindfulness, a la Gestalt, desde la terapia cognitivista, hasta el conductismo clásico u operante, desde la menos conocida psicología sistémica iniciada por Palazzoli y sus coetáneos en la forma de tratar las paradojas y el lenguaje de doble vínculo en una problemática de grupos familiares como núcleo del foco de dicho problema y donde el hermetismo y la falta de transformaciones eficaces para establecer cambios terapéuticos se dan en un cierto porcentaje de familias. También del Psicoanálisis como métodología evolucionada en la actualidad de la terapia fundacional originaria de los postulados de Freud. Por supuesto, cambia la etapa y las fases y cambian las ideas así como la respuesta vehicular, tanto individual como colectiva de los procesos clásicos y más en épocas donde se viven sucesos extraordinarios.

No me cabe la menor duda, por todo ello, que vamos a asistir a una etapa más o menos larga de transicionalidad desde la que se va a atender al criterio de multifactorialidad y multidisciplinar, tambien en cuanto a la detección precoz, a los recursos logísticos y de condiciones laborales y de cátedra y en mútiples facetas y estructuras a nivel institucional y empresarial, la atención sanitaria en relación a nuestra psiquis se valorará no solo cuantitativamente sino cualitativamente en aras de una promoción de la salud mental de país que sea realmente universal e integral. Sin desmerecer todos los grandes logros obtenidos hasta el momento.

Gracias por leerme.

Por Marisa Doménech Castillo

Soy bloguera, youtuber, y escritora. Me gustan la psicología y los libros de autoayuda.

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